1 nov 2010

15 Días de infierno

15 Días de infierno





Mi placentero y dulce sueño se vio interrumpido por un gran estruendo que se dio en la puerta de entrada de mi humilde casa en las afueras de Abasto. Salte de la cama debido al ruido, y me acerque a la entrada para saber que pasaba.
Cuando la puerta estaba frente a mis ojos vi como se dibujaban unas grietas en ella, a tal punto que se calló frente a mis ojos, y un grupo de encapuchados irrumpió en mi hogar, me agarraron, me esposaron, me encapucharon y me metieron en lo que parecía un auto o una camioneta ya que eran mas de 6.
¡Me encarcelaron! Cuando me dijeron eso, casi me muero, estar en ese antro con miles de personas que estaban ahí por delitos como asesinatos, robos, violaciones, pero me ‘alivio’ la idea de que muchos también están encarcelados injustamente. Lo que mas rabia me dio fueron las causas: “Portacion de armas ilegales, y ocultación de drogas y estupefacientes” ¡ESOS CERDOS ME LAS PLANTARON!
Después de quitarme mis pertenencias, darme el uniforme, y mi celda, me presentaron a mi compañero se llamaba Roberto Jiménez, pero entre los reclusos le decían “EL poro” diminutivo de “el poronga” sigla que refería que era el que era el que mandaba en ese infierno. Nuestra primera impresión fue la peor, le caí muy mal.
Aún no entiendo como logré dormirme en ese lugar, pero cuando estaba comenzando a soñar con mi libertad un pesado puño golpeo mi estomago, alejando todo pensamiento de libertad, toda idea de felicidad, y dejando un agudísimo dolor en la panza. Entre abrí los ojos pesadamente para poder y vi que el golpe me lo había propinado el poro, que inoportuno. Después de una golpiza solo se acostó y me dijo “descansá pendejo, mañana se viene una peor”. Y asi fue la noche de mi segundo día entraron 5 personas junto con El Poro, esa golpiza fue una de las peores, esta vez usaron nudilleras, y cachiporras de policía, lo cual me hizo a pensar que ellos estaban metidos en todo esto.
Cada día que pasaba ahí era una golpiza mayor a la anterior, y después de la cuarta comenzaron a violarme, y a partir de la décima usaban cuchillos y armas punzantes.
Como un rayo de luz en ese infierno, encontré un “amigo”, estaba encarcelado por un asesinato que no había cometido. Nunca nos habíamos cruzado pero trabajábamos en el mismo lugar el Abasto Shopping. El era quien me ayudaba a seguir luchando por mi vida.
Después de 15 días me soltaron, pero eso no me ayuda a sanar mis huesos rotos, ni mis heridas internas, mucho menos van a remediar lo que me hicieron psicológicamente violación tras violación.
Yo se que no soy el primero y que no voy a ser el ultimo, lo cual es muy triste y desesperanzador, pero la única noticia que me alegro fue que soltaron a Jerónimo, y que están investigando al grupo policial de choque que abuso de su poder y me hizo vivir un infierno en vida.
Testimonio de Damián Giménez, trabajante del
Shopping de Abasto. Encarcelado injustamente, violado, golpeado, acuchillado, y flagelado con cosas punzantes durante 15 días.